Es una pregunta legítima, y merece una respuesta honesta en lugar de una respuesta de marketing.

La respuesta corta es: sí, funciona. Y no porque yo lo diga, sino porque hay evidencia científica que lo respalda.

Qué dice la investigación

Los estudios sobre eficacia de la psicoterapia online —especialmente para ansiedad, depresión, duelo y trauma— muestran resultados comparables a la terapia presencial. Esto se ha investigado especialmente desde 2020, cuando la pandemia obligó a hacer el traslado masivo al formato online, y los datos han sido consistentes.

El factor terapéutico que más predice los resultados —la alianza terapéutica, es decir, la calidad de la relación entre terapeuta y paciente— se desarrolla con la misma intensidad en formato online que presencial.

Cuándo funciona especialmente bien

Para personas con movilidad reducida, con horarios muy exigentes, que viven lejos de los centros urbanos, o que por cualquier razón tienen dificultades para desplazarse regularmente. Para personas con ansiedad social o agorafobia, que de otra forma podrían posponer indefinidamente el inicio de un proceso. Para personas que viajan o que tienen una vida con mucha variabilidad de lugar.

También hay personas que simplemente se abren más fácilmente desde la intimidad de su propio espacio. Eso no es menor.

Cuándo puede ser preferible el presencial

En situaciones de crisis aguda donde la presencia física puede ser importante. En algunos casos de disociación severa donde el contacto visual directo y el espacio compartido aportan algo específico. En personas con dificultades técnicas que generan demasiada distracción.

En todos los demás casos —que son la mayoría— el formato online es una opción igual de válida que el presencial. La pregunta no es si el online funciona, sino si funciona para ti y para tu situación concreta. Eso podemos valorarlo juntas.